Cuánta agua bajo el puente... un dicho muy viejo pero que no deja de ser real.
Si me remonto a mis inicios como docente no puedo dejar de recordar que en esa época ni siquiera había fotocopiadora. Utilizábamos una pasta que después de un proceso muy complejo lograba lograba sacarnos unas copias bastante borrosas.
Los que podíamos acceder teníamos también la máquina de escribir, pero sacaba una sola copia. Todo lo que teníamos que presentar, era escrito con la querida máquina, eso en los mejores casos y si no simplemente a mano.
Ustedes dirán... cuántos años tiene... y la verdad que más allá de la edad, les comento que empecé a trabajar muy jovencita y tengo muuuchos años en la docencia.
Cuando pude tener mi primera computadora no lo podía creer, era toda una revolución y ni les cuento cuando tuve acceso a internet a fines de los noventa. Hice un curso para poder utilizar al máximo todos los recursos de word y también algunos programas que existían en ese momento como la realización de una presentación en powerpoint, utilizar los buscadores de internet, entrar en un chat, que rea la forma que existía para comunicarse online en ese momento.
No llegué a trabajar con grupos de alumnos teniendo sala de informática. Actualmente la utilización es más bien personal, para hacer trabajos administrativos, para información, etc.
La verdad que la edad y la rapidez con que todo va avanzando en lo referente a tecnología asusta un poco y hace que nos vayamos quedando, no podemos ir detrás de todos estos avances. Igualmente sigue gustándome y sigo indagando, y cada vez que puedo aprender algo nuevo me resulta fascinante, más aún cuando logré realizar un powepoint después de un montón de años que no realizaba una presentación, o poder crear un blog cuando jamás se me había ocurrido hacerlo o preguntar en qué consistía.
Había visto algunos, había leído algunos comentarios de gente que tiene, pero no me interesaba en crear uno personal.
Con el facebook me pasó algo parecido, le tenía cierto recelo hasta que un sobrino me dijo... pero tía si es de lo más sencillo crearlo dale... Me explicó y ahora me entusiasma todo lo que se puede compartir.
Creo que acá resumo un poco como fue y es mi experiencia con la informática. Los alcances que tiene me siguen asustando y mareando un poco, pero sigamos adelante... e intentemos lograr nuevas cosas y conocer lo más posible.
Silvia!
ResponderEliminarMuy buen recorrido!!
Estas narraciones que nos invitan a pensar en retrospectiva, nos permiten pensar en un sentido diacrónico e ir reflexionando cómo nuestros consumos y por ende nuestras prácticas han ido mutando con el tiempo y han modificado nuestro quehacer diario. Muchas veces, por lo vertiginoso de los cambios e ir incorporándolos casi de manera inconsciente, no reflexionamos acerca de las implicancias que han tenido en lo cotidiano de nuestras tareas!
Excelente!!
Marianela.-
Hola, Silvia! Me gustó mucho tu reflexión personal de recuerdos sobre el avance de la tecnología. Realmente es significativo el avance para tan poco tiempo, y lo mucho que quizá nos cuesta adaptarnos a ellos. Creo que en ese caso, nuestros alumnos corren con la ventaja de la participación directa cuando a nosotros nos conlleva la necesidad de estudiar, hacer cursos y, como vos decís, animarnos a hacer cosas con esta herramienta. Me parece muy bueno que te animes a vincularte con (nos)otros y a participar de este nuevo espacio público. Un abrazo! Paola Suárez
ResponderEliminar